Militares erradican coca ilegal en Bolivia mientras el gobierno coordina el retorno de la DEA
Militares erradican coca ilegal en Bolivia mientras el gobierno coordina el retorno de la DEA / Foto: Aizar Raldes - AFP

Militares erradican coca ilegal en Bolivia mientras el gobierno coordina el retorno de la DEA

Militares erradicaron este jueves cultivos de coca ilegal en la región del Trópico de Cochabamba del centro de Bolivia, constató la AFP, mientras el gobierno se aproxima a la firma de un convenio para el retorno de la agencia antinarcóticos estadounidense DEA tras 18 años.

Tamaño del texto:

Bajo un intenso sol, decenas de soldados extirparon con palas, picotas y machetes los plantones de coca, planta base para la producción de cocaína, en esta zona considerada el bastión político del prófugo expresidente Evo Morales.

El gobierno del centroderechista Rodrigo Paz, que asumió el poder en noviembre tras 20 años de socialismo, ha reanudado las relaciones con Estados Unidos, rotas desde 2008, e informado de la presencia en el país de personal de la DEA, a la que Morales expulsó con la acusación de complotar contra su administración.

Los funcionarios extranjeros hasta ahora solo asisten en intercambio de información, pero no intervienen oficialmente en los operativos policiales por falta de un convenio de cooperación que el gobierno boliviano ha aceptado tener prisa por firmar.

"No venimos a imponer, no venimos a generar violencia", dijo este miércoles a la prensa el ministro de Interior, Marco Antonio Oviedo, en el poblado cocalero de Chimoré, a unos 550 kilómetros de La Paz, donde se practicó la primera erradicación del año.

No dejaremos avanzar "ni un milímetro a los narcotraficantes", agregó.

Unos dirigentes cocaleros miraban suspicaces a la numerosa comitiva formada por el ministro, sus colaboradores y los policías armados que hicieron un círculo de seguridad para proteger las labores de los soldados.

En la carretera que lleva a Chimoré, pueden verse puntos de vigilancia permanente: unos toldos hechos con palos, plásticos y fierros, que los campesinos montan a diario.

Permanecen ahí desde octubre de 2024, cuando se ordenó la captura de Morales por un caso de trata de una menor, cargo que él niega.

Buscan evitar su detención y temen que por venganza las autoridades junto a la DEA le sumen imputaciones de narcotráfico y lo extraditen a Estados Unidos como al mandatario venezolano Nicolás Maduro.

"Nos preocupa" la DEA, dice a la AFP Vilma Colque, dirigente cocalera de 31 años.

Espera que no se instalen bases militares extranjeras ni que la agencia intervenga en Bolivia, el tercer productor mundial de cocaína después de Colombia y Perú.

Por ley, en el país solo puede existir un área cultivada de 22.000 hectáreas de coca. Según datos de la ONU, a 2024 había un excedente ilegal de 12.000.

"Han intentado estigmatizar a la región", dice Dieter Mendoza, otro dirigente cocalero de 35 años.

Según la ONU, el 94% de la coca comercializada en el Trópico de Cochabamba no pasa por mercados legales.

C.Amaral--PC