-
Voluntarios retiran una tonelada de residuos del valle de Chilina en Arequipa
-
Perú cierra 25 puertos por oleajes anómalos hasta el 6 de noviembre
-
Presupuesto Bogotá 2027: Concejo anticipa ajustes por recortes en seguridad e infraestructura
-
Alcalde de Tumbes pide apoyo nacional ante daños causados por lluvias e inundaciones
-
Bolivia declara estado de emergencia por sequías e inundaciones del Superniño
-
Curibaya inaugura bungalows y muelle para impulsar el turismo en la laguna de Aricota
-
Ópera y ballet impulsan la economía del Centro Histórico de Lima con un aumento del 50% en ventas
-
José Antonio Ocampo pide ampliar el recorte de gasto en la Ley de Rescate
-
Alertas por lluvias y El Niño en Perú: Senamhi monitorea Tumbes, Piura y la costa
-
Expertos alertan que cambios en aportes de salud podrían elevar evasión e informalidad
-
Perú, Ecuador, Chile y Costa Rica rechazan prohibición internacional de pesca de tiburones
-
FMI respalda el proyecto de rescate fiscal presentado por el Gobierno colombiano
-
IA de Microsoft supera a médicos en pruebas diagnósticas con un 83% de precisión
-
Taliana Vargas recuerda la escena de Rafael Orozco que más marcó su carrera
-
Autoridades investigan avión que se fragmentó antes de caer en Florida
-
Policía incauta dinero y equipos durante captura de alias Joel Piraña y Rulay
-
IXOPAY anuncia IXO One, una plataforma de pagos modular diseñada para la era del comercio fluido
Un año después de los incendios de Los Ángeles, sobrevivientes sufren para reconstruir
Menos de un año después de ver cómo las llamas arrasaban su casa al pie de las montañas de Altadena, un suburbio de Los Ángeles, Ted Koerner regresó a su nuevo hogar.
Pero levantar su casa de las cenizas ha sido un desafío.
"Hemos pasado por muchas pruebas este año", dijo a la AFP, emocionado por traer a su perra Daisy de vuelta.
El empresario estadounidense es uno de los primeros en reconstruir en la comunidad californiana, la más afectada por los incendios que arrasaron Los Ángeles en enero de 2025, en los que murieron 31 personas, 19 de ellas en Altadena, y miles de casas quedaron carbonizadas.
La reconstrucción fue una carrera con obstáculos.
Dado que la indemnización de su seguro demoró meses en ser liberada, Koerner, de 67 años, tuvo que poner cientos de miles de dólares de sus ahorros para iniciar los trabajos.
Las nuevas políticas del presidente Donald Trump en materia económica y de inmigración añadieron desafíos adicionales.
Los aranceles extraordinarios que Washington impuso a otros países encarecieron el acero, la madera y el cemento, materiales a menudo importados, elevando los costos de construcción.
La arremetida antimigratoria de Trump, que llevó a miles de personas a cambiar sus rutinas diarias por miedo a ser detenidos, también amenazó al sector que se apoya fuertemente en una mano de obra extranjera.
"Si la policía migratoria detiene a los equipos de construcción y Trump nos impone eso además de los aranceles, nunca conseguiremos reconstruir esta comunidad", dijo Koerner.
A pesar de todo, Altadena renace.
Entre las miles de parcelas vacías, comienzan a surgir algunas estructuras.
- "Caos y retrasos" -
Las feroces llamas, que se propagaron vertiginosamente gracias a las furiosas ráfagas de 160 kilómetros por hora, siguen presentes en la memoria de todos.
Pero dado el cambio climático, los sobrevivientes se niegan a mudarse. "¿A dónde iríamos?", cuestiona Catherine Ridder.
"No hay ningún lugar en los alrededores que no sea vulnerable a las catástrofes climáticas", agregó Ridder.
La psicoterapeuta trabaja en la reconstrucción de su casa a donde espera mudarse en agosto.
Un atraso se le hace impensable, dado que el alquiler de 4.000 dólares mensuales que paga para vivir en un apartamento temporal consume la cuota de su seguro.
Para facilitar la vida de los propietarios, Los Ángeles aceleró la entrega de permisos de construcción, proceso que usualmente demora más de un año.
Pero para Ridder, cansada de los largos plazos de inspección para verificar que cumple con los requisitos de las nuevas normas para construir, esto es insuficiente.
"Hay mucho caos y retrasos", se queja la mujer de 67 años.
"Quizás sea más rápido que antes del incendio, pero no es nada fácil".
Lo que la consuela es pensar que está "mucho mejor que mucha gente que no tenía un buen seguro".
- "Se están mudando" -
Altadena, considerada una zona de riesgo de incendios, muchos habitantes apenas estaban cubiertos por un seguro estatal básico.
Las indemnizaciones que ofrecen estas pólizas no cubren los costos de reconstrucción de casas, que a menudo rondan el millón de dólares.
Lo que ha llevado a muchos a poner sus esperanzas en una posible compensación producto de demandas presentadas contra la Southern California Edison, empresa propietaria de la línea eléctrica defectuosa que se sospecha que provocó el incendio que destruyó Altadena.
Para Carol Momsen, quien recibió 300.000 dólares de su seguro por la destrucción de su casa, era imposible esperar.
La jubilada de 76 años decidió vender su terreno para comprar un apartamento en otro vecindario.
"Aunque tuviera suficiente dinero, no querría reconstruir en Altadena, porque se ha convertido en un lugar triste", dijo.
Para algunos, esto va a acelerar la gentrificación en Altadena, comunidad que tenía una amplia población negra y de clase media.
Ellaird Bailey, quien se mudó a la comunidad en 1984 junto con su esposa para que sus hijos crecieran en lo que era un "crisol de culturas", lamenta ver el cambio demográfico en su vecindario.
"Muchas personas a las que conocemos desde hace 20 o 30 años se están mudando", lamentó el afroamericano de 77 años.
"Es difícil imaginar cómo va a ser en el futuro".
F.Carias--PC