Macron denuncia comentarios electoralistas de Trump sobre disturbios en Francia
Macron denuncia comentarios electoralistas de Trump sobre disturbios en Francia / Foto: Benoit Tessier - POOL/AFP

Macron denuncia comentarios electoralistas de Trump sobre disturbios en Francia

El presidente francés, Emmanuel Macron, denunció este miércoles los comentarios "estúpidos" y electoralistas de dirigentes extranjeros como Donald Trump sobre los disturbios en Francia, cuando su gobierno ultima un despliegue policial "masivo" ante la convocatoria de nuevas protestas.

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La segunda mayor economía de la Unión Europea vivió el sábado uno de sus peores episodios de violencia callejera de los últimos años, seis meses antes de que el país elija al sucesor del actual mandatario centroderechista.

Las imágenes de saqueos e incendios de edificios públicos dieron la vuelta al mundo. Varios dirigentes, como el estadounidense Trump o el israelí Benjamin Netanyahu, y líderes ultraderechistas europeos dieron su opinión.

Trump acusó a "migrantes, yihadistas y comunistas" de los desórdenes en Francia, un país que Netanyahu consideró un refugio del "islamismo extremista". Ambos enfrentan elecciones legislativas clave en las próximas semanas.

Desde Doha, Macron cargó contra comentarios "inaceptables" y "estúpidos", basados en imágenes creadas por IA, y lamentó que dirigentes "que están en campaña, en la región o al otro lado del Atlántico", hagan "campaña a costa" de Francia.

Las autoridades francesas acusan de los disturbios a "grupúsculos de ultraizquierda", a los que se habrían sumado "delincuentes oportunistas" -muchos jóvenes y procedentes de suburbios- que saquearon cientos de tiendas.

De los alrededor de 2.500 detenidos, 174 se encuentran en prisión, ya sea a la espera de juicio o condenados, indicó el ministro de Justicia, Gérald Darmanin.

- Llamado a la huelga -

Los disturbios se produjeron en los márgenes de protestas multitudinarias para denunciar el encarecimiento de la vida y reclamar mejores condiciones para los estudiantes de liceo.

Otros países europeos como Bélgica e Italia también vivieron manifestaciones contra el alto costo de la vida, y miles de estudiantes en Grecia salieron este miércoles a las calles "como en Francia".

El movimiento de los chalecos amarillos, que ya sacudió el primer mandato de Macron en 2018 y 2019, y los estudiantes llamaron a manifestar de nuevo el próximo sábado.

Para evitar nuevos desórdenes y críticas, el primer ministro, Sébastien Lecornu, prometió un despliegue policial "masivo".

Esto se plasmará en la prohibición de manifestar en algunas zonas y en el despliegue de blindados, de militares de la fuerza de vigilancia Sentinelle y de unidades policiales de élite, según el Ministerio del Interior.

Las autoridades decretaron este miércoles también por tercera noche consecutiva un toque de queda en barrios de París y de otras ciudades.

Pero más allá de la seguridad, el gobierno se encuentra bajo presión de sindicatos y de la oposición de izquierdas para responder al malestar social.

Lecornu se reunió con las principales fuerzas sindicales, que denunciaron la falta de respuestas concretas a sus reivindicaciones, y el jueves lo hará con partidos políticos.

"Ha llegado el momento de subir de nivel la movilización, la huelga debe tomar el relevo" el 5 de noviembre, llamó la líder del sindicato CGT, Sophie Binet.

El ministro de Educación, Édouard Geffray, anunció que el lunes presentará sus "primeras decisiones" a las organizaciones estudiantiles.

- Presión sobre la deuda -

Pero una respuesta política que implique un aumento del gasto público se anuncia complicada.

El gobierno, en minoría en el Parlamento, busca adoptar un importante ajuste fiscal en 2027 para reducir el elevado nivel de deuda y déficit públicos y tranquilizar a los mercados.

El rendimiento del bono francés a 10 años superó el umbral simbólico del 5%, por primera vez desde 2002, lo que implica que Francia tiene que pagar más por financiarse en los mercados, y la prima de riesgo, que determina su solvencia, alcanzó su máximo desde 2011.

"Los disturbios de este fin de semana han dañado la reputación de Francia", comentó a AFP Mike O'Sullivan, economista jefe de Moonfare.

La presión sobre la deuda podría trasladarse en los próximos meses a los bolsillos de los franceses, ya preocupados por su poder adquisitivo, especialmente desde el encarecimiento del combustible por el conflicto en Oriente Medio.

Durante su gira por esta región, Macron anunció acuerdos con el fin de reducir los precios, como el alcanzado con Arabia Saudita, que se comprometió a entregar un suministro adicional de diésel a Francia "durante los meses que sea necesario".

G.Teles--PC