Las claves de la reelección histórica de Lula en Brasil
Las claves de la reelección histórica de Lula en Brasil / Foto: Juan Barreto - AFP

Las claves de la reelección histórica de Lula en Brasil

A contramano de la historia de Brasil, el presidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva fue reelegido el domingo en el balotaje tras perder la primera vuelta contra el derechista Flávio Bolsonaro.

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Con un crecimiento gigantesco de más de 10 millones de votos entre ambos turnos, Lula se convirtió en el primer candidato en dar vuelta a unas elecciones en Brasil y en el primer presidente que gobernará por cuarta vez.

Ninguna encuesta daba como favorito al exsindicalista de casi 81 años, que obtuvo el 52% de los votos gracias a la movilización de la izquierda que consiguió reducir la abstención, así como los votos blancos y nulos.

- Jóvenes a la calle -

Tras la derrota en la primera vuelta, cuando la campaña de Lula encajaba todavía ese golpe inesperado, multitudes se movilizaron en todo Brasil convocadas principalmente por movimientos estudiantiles y juveniles.

Bajo consignas como "Bolsonaro nunca más" y "por la democracia", miles de personas abarrotaron las calles de ciudades como Rio de Janeiro, Sao Paulo y Belo Horizonte para apoyar al izquierdista y sus programas de educación, cultura y derechos sociales.

"La movilización de la juventud fue fundamental, el Partido de los Trabajadores (de Lula) logró reconectarse con ese público" joven, dijo a la AFP Eduardo Grin, politólogo de la Fundación Getúlio Vargas.

El propio Lula aseguró que no veía algo así desde el movimiento "Directas Ya" contra la dictadura militar en 1984, cuando enormes manifestaciones reclamaron elecciones democráticas.

- Tropas digitales -

Lula reconoció que la campaña para la primera vuelta fue la más "desorganizada" en décadas y replanteó su estrategia digital para el balotaje.

Se acercó a jóvenes políticos 'influencers', adquirió por primera vez un teléfono celular y se proclamó "rey del selfi" al debutar en ese formato.

A tono con su líder, la izquierda salió a disputar el territorio de las redes sociales, hasta ahora dominado por la derecha en Brasil, uno de los países con más internautas del mundo.

"Muchos votantes de izquierda pasaron horas y horas por día solo posteando" contenido en apoyo a Lula o contra Flávio Bolsonaro, dijo a la AFP el politólogo e investigador Oliver Stuenkel.

"Esa actividad en redes sociales fue agotadora, me dediqué mucho fuera de mi horario laboral con la conciencia de trabajar por Lula", dijo a la AFP Taiza Mendonça, una publicista de 36 años de Rio, que dice haber visto a sus "tías de 60 años" aprender el argot de las redes sociales.

El despertar digital tuvo su símbolo en el "Ejército de Lula", un canal de WhatsApp con más de diez millones de seguidores creado por el diputado André Janones, que reparte "misiones" a ser ejecutadas en redes.

- Rechazo a los Bolsonaro -

Según Grin, "la movilización en las calles y redes logró crear miedo a un regreso de la familia Bolsonaro al poder y la preocupación por la democracia y los derechos sociales".

Flávio Bolsonaro, de 45 años, fue ungido candidato por su padre, el expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro (2019-2022), preso por un intento golpista tras perder las elecciones contra Lula en 2022.

Sus detractores recuerdan su gobierno por un aumento del hambre, una gestión deficiente de la pandemia de covid-19 que dejó 700.000 muertos, un aumento de la violencia contra las minorías y políticas climáticas negacionistas.

De gran parecido físico con su padre, Flávio Bolsonaro aseguró en campaña que este era su "brújula" y había prometido indultarlo si ganaba.

- La máquina pública -

En la recta final, Lula puso a trabajar a todo vapor la máquina del Estado, con promesas de beneficios sociales en un contexto de fuerte déficit fiscal.

El Congreso le dio un triunfo clave al aprobar una reforma que garantiza dos días de descanso por semana a los trabajadores, bandera central de su campaña.

El gobierno adelantó el pago mensual del Bolsa Familia, una ayuda monetaria a familias pobres creada por Lula que reciben casi 50 millones de brasileños.

Y Lula anunció además la condonación de las deudas tributarias de microemprendedores, una eliminación de impuestos al combustible y una promesa de pase libre de transporte.

Consultado sobre estas medidas en plena campaña, el veterano líder no dio rodeos en una entrevista televisiva: "No voy a dejar de dar un beneficio que puedo dar porque haya elecciones".

J.V.Jacinto--PC