Los astronautas de Artemis conviven otra vez con la gravedad y elogian su nave
Los astronautas de Artemis conviven otra vez con la gravedad y elogian su nave / Foto: Ronaldo Schemidt - AFP

Los astronautas de Artemis conviven otra vez con la gravedad y elogian su nave

Tras volver de la Luna, Christina Koch despertó de sus primeras noches en la Tierra pensando que aún flotaba. Una semana después de volver, la tripulación de Artemis II aún lidia con la gravedad.

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Y pese a varios contratiempos, cree que la nave Orion es segura y estaría en condiciones de salir de nuevo al espacio mañana mismo.

Al retornar de un histórica travesía alrededor de la Luna en más de 50 años y convertirse en los humanos que más lejos han viajado en el espacio, los cuatro astronautas de la misión -tres estadounidenses y un canadiense- hicieron algunas confesiones este jueves en el Centro Espacial Johnson de Houston, Texas.

"Cada vez que me despertaba durante los primeros días [tras retornar], creía que estaba flotando. Realmente pensaba que estaba flotando y tenía que convencerme a mí misma de que no era así", dijo Koch, quien en 2019 ya había realizado una misión a la Estación Espacial Internacional (EEI).

"Incluso después de pasar 328 días en el espacio durante mi misión anterior, nunca me ocurrió aquello de pensar que un objeto iba a flotar delante de mí. Sin embargo, por alguna razón, en este regreso sí me ha pasado. Por ejemplo, lanzaba una camiseta al aire... Y, de hecho, me sorprendía", agregó.

La tripulación aún pasa exámenes médicos, aún sin tiempo para descomprimirse o reflexionar, dijo el comandante de la misión, Reid Wiseman.

- Preocupaciones en la nave -

Wiseman contó que hubo una fuga en la presión de los sistemas de combustible de la nave, además de los contratiempos con el inodoro y, finalmente, un detector de humo que se encendía y apagaba en el penúltimo día de misión, que los preocupó.

"No fue aterrador, pero sí tenso durante unos minutos, hasta que logramos reconfigurar los sistemas. Sin embargo, lo que nos grabamos a fuego en la mente antes del lanzamiento fue: nada de movimientos apresurados. Detengámonos. Evaluemos esta máquina. Veamos qué nos está diciendo la máquina y qué nos está diciendo Houston [cuarto de control] y entonces, tomemos una decisión conjunta", explicó.

Pese a ello, elogió el diseño de la nave, que aunque "necesita mejoras", bien "podrían colocar la cápsula Orion de la misión Artemis III sobre la plataforma mañana mismo y lanzarla, y la tripulación estaría en excelentes condiciones".

"Tenemos que estar dispuestos a asumir un poco más de riesgo del que estábamos dispuestos a asumir en el pasado, y simplemente confiar en que encontraremos la solución en tiempo real", agregó por su parte el canadiense Jeremy Hansen.

- Lanzarse de un rascacielos -

El piloto Víctor Glover describió el reingreso a la atmósfera terrestre, donde el escudo térmico de la nave los protegió de temperaturas sobre los 2.700ºC, mientras viajan a 40.000 km por hora, como "13 minutos y 36 segundos muy intensos".

Dijo recordar que sintió un "efecto yo-yo" mientras los paracaídas se desplegaban. "Nunca he hecho paracaidismo; pero si te lanzaras de espaldas desde un rascacielos... así es exactamente como se sintió durante 5 segundos. Luego salieron los paracaídas principales y fue grandioso", aclaró.

Su misión, que duró casi 10 días, es la primera tripulada del programa Artemis de la NASA, cuyo objetivo es llevar de nuevo a estadounidenses a la Luna, esta vez para establecer una base y prepararse para futuras misiones a Marte.

"Si nos hubieran dado las llaves del módulo de aterrizaje, lo habríamos descendido y habríamos aterrizado en la Luna", agregó Wiseman. "Es absolutamente factible".

S.Caetano--PC