-
¿Qué espera China de la visita de Trump?
-
Socorristas de Indonesia buscan a los excursionistas muertos en erupción volcánica
-
Rusia conmemorará victoria en la II Guerra Mundial amparada en la tregua anunciada por Trump
-
Jefe de la OMS viaja a Canarias para evacuación del crucero con brote de hantavirus
-
EEUU ataca dos petroleros de Irán pero espera una respuesta a su propuesta de paz
-
El peleador Topuria dice que el encuentro con Trump "fue increíble"
-
Rusia y Ucrania confirman tregua del 9 al 11 de mayo mediada por EEUU
-
Laura Fernández asume el poder en Costa Rica y promete "mano dura" contra el narco
-
El temor por el hantavirus revive las teorías conspirativas de la pandemia de covid
-
Derechista Laura Fernández asume, con su antecesor, un gobierno de mano dura en Costa Rica
-
Ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz
-
Un tribunal de EEUU anula el nuevo mapa electoral favorable a los demócratas en Virginia
-
Omar García Harfuch, el "Batman" de México
-
El acusado de haber amenazado al expríncipe Andrés se declara no culpable
-
¿Hay alguien ahí? El Pentágono publica documentos secretos sobre los ovnis
-
Encuentran un dron guerrillero con explosivos cerca del principal aeropuerto de Colombia
-
El Pentágono publica documentos secretos sobre los ovnis
-
Starmer descarta dimitir tras unas elecciones locales británicas que potencian a Reform UK
-
El Real Madrid multa con 500.000 euros a Tchouaméni y Valverde
-
Ataques cruzados entre EEUU e Irán elevan la tensión en Oriente Medio
-
Una mujer que coincidió con la neerlandesa fallecida, nuevo caso sospechoso de hantavirus
-
La creación de puestos de trabajo en EEUU aumenta más de lo esperado en abril
-
Importante incendio forestal en zona radioactiva de Chernóbil tras caída de un dron
-
Embraer registra ingresos récord en el primer trimestre pese a los aranceles de Trump
-
Rusia y Ucrania se atacan mutuamente pese a tregua decretada por Moscú
-
Termina la toma de rehenes en un banco en Alemania, sin víctimas
-
Muere un guardia civil durante una persecución a una narcolancha en el sur de España
-
Importante incendio forestal en la zona radioactiva de Chernóbil tras la caída de un dron
-
Sube a 37 el número de muertos por la explosión en una fábrica de fuegos artificiales en China
-
Starmer descarta dimitir pese a los resultados "dolorosos" en las elecciones locales británicas
-
La dolarización formal, un sueño tentador en la Venezuela tutelada por EEUU
-
El incendio en el vestuario pone a prueba al presidente del Real Madrid
-
Los precios de los alimentos subieron de nuevo en abril por la guerra en Oriente Medio
-
Stellantis planea abrir al chino Leapmotor sus plantas en España
-
Toma de rehenes en un banco en Alemania
-
IAG eleva un 71% su beneficio trimestral, pero recorta sus previsiones por la guerra en Oriente Medio
-
Rusia y Ucrania cruzan ataques y se acusan de vulnerar la tregua decretada por Moscú
-
Venezuela reconoce la muerte de un preso político casi un año después de su deceso
-
La cantante británica Bonnie Tyler, en coma inducido tras ser operada en Portugal
-
La derechista Laura Fernández asume, con su antecesor, un gobierno de mano dura en Costa Rica
-
Descubren en Birmania un rubí de 11.000 quilates
-
Japón confirma su primer ataque mortal de un oso en lo que va del año
-
Mayweather enfrentará a la figura del kickboxing Zambidis en Atenas
-
Los océanos rozan récords de calor incluso antes del regreso de El Niño, alerta Copernicus
-
Cancelan el DIM-Flamengo de la Libertadores en Colombia tras incidentes con hinchas
-
La FIFA anuncia el fin de su histórica asociación con Panini
-
Acusan a dos australianas vinculadas al EI de tener una esclava en Siria
-
El CPJ exige avances en la investigación de EEUU sobre la periodista Shireen Abu Akleh, abatida en Cisjordania
-
México servirá de puente para Europa contra los altos aranceles de EEUU, dice un dirigente patronal
-
Trump asegura que el alto el fuego se mantiene pese a los nuevos enfrentamientos con Irán
Las violaciones durante el genocidio de Ruanda, un trauma que perdura
Cada mes de abril, coincidiendo con las conmemoraciones del genocidio de 1994, Agatha, una ruandesa de etnia tutsi, apagaba la radio, se metía en la cama y se quedaba allí, tan inmersa en sus pensamientos que una vez su hija Agnes, de diez años, le preguntó si era una de las víctimas.
Fue la abuela de Agnes quién respondió a la pregunta. Y la respuesta la dejó helada. "Grité e inmediatamente empecé a tener miedo de mi madre, porque sentía que yo era una herida en su alma", recuerda Agnes, que ahora tiene 28 años.
De niña, se enteró de que su madre y su abuela formaban parte de las al menos 250.000 mujeres y niñas que, según datos de la ONU, fueron violadas por extremistas hutus durante el genocidio contra la minoría tutsi.
Debido al estigma asociado a la violación genocida, los nombres de ambas mujeres se han cambiado, a petición suya.
Agatha fue violada y secuestrada por un excompañero de clase hutu durante los 100 días que duró la masacre, que dejó 800.000 muertos, mayoritariamente tutsis, pero también hutus moderados.
Solo tenía 17 años cuando dio a luz, en Tanzania, adonde su violador la obligó a huir con él por temor a las represalias de la milicia rebelde tutsi que tomó el poder en julio de 1994, el Frente Patriótico Ruandés.
El agresor murió poco después.
Los familiares de Agatha la instaron a matar al bebé, pero ella se negó. Y, sin embargo, cada vez que miraba a Agnes lo hacía con dolor, por el futuro al que tuvo que renunciar.
Agatha soñaba con ser veterinaria para poder encargarse del gran rebaño de vacas de su familia.
- Discriminación -
Durante su infancia, la discriminación era el pan de cada día, incluso en la escuela, donde sus profesores hutus no ocultaban su desdén hacia los estudiantes tutsis.
Pero ella nunca se hubiera podido imaginar que un día vería a su padre siendo asesinado ante sus ojos y sus restos arrojados en una letrina por un vecino suyo, hutu.
En 1996, cuando volvió a Ruanda desde Tanzania, todo había cambiado. Las vacas se habían ido, el dinero era escaso y Agatha era "una niña que tenía una niña", como ella misma dice.
"Dios la crio, yo no. Yo no tenía las capacidades", explica Agatha, de 45 años, a la AFP.
A Agnes, su familia le dio de lado por ambas partes: sus parientes por parte de padre, hutus, la llamaban "serpiente" (una retórica estatal que atizó las masacres) y sus familiares por parte de madre la acusaban de perpetuar el linaje de los autores del genocidio.
A los 16 años, se fue de casa y trabajó como mesera y trabajadora sexual.
No regresó a su aldea natal, en el distrito de Ngoma, en el este, hasta 2018, cuando su primer esposo las abandonó a ella y a su hija al descubrir que Agnes era "fruto de una violación".
Se volvió a casar y tuvo otro hijo. En los cinco años siguientes, madre e hija llevaron una convivencia difícil, sin hablar sobre su pasado.
- Un largo camino por delante -
Los nacidos de una violación, que la oenegé Survivors Fund cifra en 20.000, no son reconocidos como víctimas de genocidio por el gobierno.
En 2020, la asociación Interpeace, radicada en Ginebra, empezó a organizar unos talleres para tratar el trauma generacional en Ruanda, un proyecto llamado "Mvura Nkuvure" ("Cúrame, yo te curo", en idioma kinyarwanda).
El año pasado, Agatha aceptó participar en uno. Durante tres meses, apenas habló, pero, al escuchar los relatos de los otros asistentes, se dio cuenta de que ella no era la única que vivía con una historia que estaba desesperada por olvidar.
Al poco, su hija empezó a asistir a sesiones con otro grupo. Desde el primer día, tomó la palabra, y durante las siguientes sesiones habló, habló y habló. "Me sentí aliviada (...) porque dije cosas que siempre me había asustado decir", relata.
La vergüenza que había arrastrado durante años empezó a disiparse, así como el enfado que sentía hacia su madre. "Me di cuenta de que todo lo que ella no me dio tampoco lo tuvo para sí", explica.
Clenie, el moderador que supervisó los talleres, dijo a la AFP que el proceso estaba destinado a ayudar a los participantes a "encontrar un terreno de entendimiento".
"Ruanda todavía tiene un largo camino por delante para curarse, pero hemos hecho algunos avances", apuntó.
Casi 30 años después del genocidio, Agatha afirma sentirse más fuerte de lo que se había sentido en años.
"Hay imágenes que no puedes borrar, no importa cuán fuerte lo intentes. Pero soy lo suficientemente valiente como para sobrellevar los malos recuerdos cuando aparecen".
T.Resende--PC